Reflexiones

Aquelarre Cibernético

By noviembre 10, 2015 One Comment

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Cuarentonas, cuarentañeras, cuarentones, cuarentañeros…ayer recibí el enésimo guasap viral de estas navidades sobre la amistad femenina. Y sí, supongo que la culpa es de la ovulación, pero es que NO PUEDO EVITAR EMOCIONARME cuando leo esos textos tan cursis.

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Siiii…ya sé que son virales, que NO los escribe nadie que me conozca, que NO están inspirados en mí, que NINGUNA de mis amigas tiene ni tiempo ni ganas de parir frases tan profundas y lanzarlas a la red. NOOOOO. Lo sé. Nunca, nunca, NUUUUUUNCA harían algo tan hortera… ¡Por muy grande que fuera la cogorza! Peeeeeero…me los mandan. Y me entra un ego insoportable por todo el  cuerpo cuando el guasap de turno termina con esa frase tan exclusiva que dice: «no cortes la cadena y manda este mensaje a una mujer que dé significado a tu vida»…o bien: «no cortes la cadena y envía este mensaje a una mujer que consideres única»…o «no cortes la cadena y envía este mensaje a una mujer a la que quieras, sea maravillosa, admires, adores, necesites, etcétera, etcétera, etcétera… ¿Ésto pasa entre los tíos?…mmmmm…me temo que NI-DE-CO-ÑA. No me imagino ni a mi marido, ni mis hijos, ni a mi padre, ni a mis amigos, ni a mi cuñado, ni a mis sobrinos, ni a mi jefe, ni a mi monitor de padel, ni al carnicero, ni a mi vecino, ni a los obreros que me reformaron el baño recibiendo un guasap de este corte. No. NI-DE-CO-ÑA.
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Como os contaba, el último que recibí fue ayer. Me lo mandó mi tía; una máquina de mujer. Ha descubierto Internet, Candy Crush, Apalabrados y Facebook a los 75 años y ella y el Ipad son todo uno. Lo mejor de todo es que, con ésto de las redes sociales y los «peligros que acechan al otro lado», sus nietos le han tenido que dar un pequeño briefing para que se abstenga de colgar fotos personales en su perfil de FB si antes no lo blinda con mil filtros de seguridad. Vaya faena. Porque con tanto filtro, al final solo tienen acceso a ese «peligroso material» su hermana y tres amigas más. Con lo que a ella le costó subir la foto de su fideuá del domingo! Pues bien, fue mi tía quien me mandó el guasap que muchas de vosotras ya habréis recibido/compartido y que empezaba diciendo «Querido Universo, cuida mucho a esta mujer que está leyendo ésto porque es mi amiga, es hermosa, fuerte y la quiero mucho…»…y terminaba con un «pásale ésto a 7 mujeres que quieras y hoy sucederá algo feliz…no cortes la cadena!…MALDICIÓN!!!!!. Otra cadena de la que podría depender que HOY fuera ese día en el que te puede pasar…vete-tú-a-saber-qué…pero que, por si las moscas, decides compartir con las otras 6 pobres amigas que se verán inexorablemente avocadas a participar en esta cadena femenina de mensajes profundos y tiernos. Porque, otra cosa no, pero tiempo te quitan. ¡vaya que sí! Primero descartas a las diez amigas a las que remitiste el último guasap sobre la exaltación de la amistad. Luego, eliges cuidadosamente entre tus contactos todas aquellas que vayan a apreciarlo como deben ( osea, que no corten la cadena). Después, caes en la cuenta de que alguna de ellas estará con la ovulación «en todo lo alto» y podría amenazar con contestarte un «jo, tía, qué ilusión me ha hecho. Tienes razón. Yo también te echo de menos .Tenemos que quedar esta semana…»y un sinfín de emoticonos incomprensibles que harían palidecer de envidia al jeroglífico egipcio más encriptado. Total, que ésa y dos más, descartadas. A ver, a veeeer…a quién puedo incluir en la «cadena-importantísima-del-día-super-feliz»…Repaso una y otra vez los contactos del teléfono y de repente caigo en mi ex compañera de padel a la que no veo desde hace dos años y de la que por supuesto no me he vuelto a acordar hasta hoy. Y zas!, la incluyo en la cadena, entre otras cosas porque la falta de confianza evitará que me mande a tomar viento como haría alguna de mis íntimas amigas.

Lo dicho, que entre leer los larguiiiiiiiiisimos textos, decicidir si rompes la cadena o no (con los peligros que ésto conlleva, claro), elegir diez «víctimas» y empezar a darle al comando de seleccionar-compartir-enviar, pues eso, que se te van diez minutitos largos…por lo menos.

Y eso, contando con que todo vaya bien. Porque como seas como yo, lo fácil es que cometas un error y acabes mandándole el mensaje de la cadena-importantísima-del-día-super-feliz a esa mamá del cole tan asquerosamente perfecta a la que no soportas y de la que ya has hablado pestes en algún chat privado…porque ¡hay que ver lo que les une a dos mujeres criticar a una tercera! Lo que más.
Pero sin duda el guasap más brutal lo recibí el día de Nochebuena. Las protagonistas son una madre y su hija; están tomando un té hablando de lo humano y lo divino, y ésto es lo que le dice la madre a la niña: (solo transcribiré algunos párrafos):

«…nunca te olvides de tus amigas. Serán cada vez más importantes con el paso del tiempo. Por mucho que ames a tu marido e hijos, siempre las necesitarás. Acuérdate, cuando hablo de tus amigas me refiero a TODAS  las mujeres que estén ligadas a ti. Las necesitarás. Las mujeres siempre nos necesitamos…»

Y la hija, 40 años después, escribe lo siguiente:

«…he cumplido 40 años y ésto es lo que he aprendido: El tiempo pasa.
Las distancias separan.
Los hijos crecen.
Los trabajos van y vienen.
La pasión disminuye.
Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer.
El corazón se rompe.
Los padres se mueren.
Los colegas olvidan los favores recibidos.
PERO…tus amigas siempre están ahí…independientemente del tiempo y los kilómetros que haya entre vosotras.Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar cuando la necesitas. Cuando tengas que caminar por una valle solitario, las mujeres de tu vida estarán ahí, dándote ánimos, empujándote, y caminarán a tu lado. Amigas, hijas,abuelas, madres, hermanas, suegras, nueras, cuñadas, nietas, tías, primas y sobrinas….todas te acompañan….

…Pasa este mensaje a todas las mujeres que contribuyen a dar más significado a tu vida. Yo acabo de hacerlo. Te quiero amiga.»

TOMA YA!!!!…PEASSSSO GUASAP!!!! PEASSSSO CADENA!!!!!…Total, que yo lo recibo, me emociono muchísimo, me comen las endorfinas, me siento la mujer más privilegiada del planeta por ser una de las destinatarias del mensaje, y sin pensármelo dos veces empiezo a reenviárselo compulsivamente A TODAS MIS CHICAS(seleccionar-compartir-enviar-seleccionar-compartir-enviar). Y por qué? Muy sencillo. Porque es la excusa perfecta para decir un montón de cosas que nunca dices; cosas tan sencillas como «te quiero/perdona por no haberte llamado en las últimas semanas/ me acuerdo de ti más de lo que parece/ me siento una super privilegiada por ser  tu amiga/feliz Navidad/»…sin embargo, paparapetadas en el anonimato de este texto, parece que no nos cuesta tanto decirlo. Y es una pena. En fin. Así somos las mujeres; intensas, muuuy intensas…y sobre todo, mucho más divertidas. Porque no seré yo quien se ponga ninguna camiseta feminista, pero las cosas como son. ¡No saben los hombres lo que se pierden con estos momentazos hormonales!

Lo dicho, que estos guasaps serán muy horteras…pero a mi me encantan.Y me encanta que TODAS LAS MUJERES DE MI VIDA  piensen en mi de vez en cuando, y que quieran compartir conmigo algo bonito, y que sepan que me moriré de gusto cuando me hagan la putada de incluirme en una cadena que te da la oportunidad de convertir el día más cotidiano en el más especial de tu vida con sólo un guasap. Me encanta. Me encantan los aquelarres cibernéticos.

 Vivir y contar a partir de los 40
por Silvia Salgado

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