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TARTAS CON ARTE

By noviembre 21, 2015 One Comment

Los Ojos de Silvia Tienda Bea Tartas con Arte

¿Cuál es la mejor tarta personalizada? ¿Dónde conseguirla? ¿Cuánto cuesta? ¿Con qué antelación hay que encargarla? ¿Pueden escogerse los ingredientes? Supongo que éstas son las preguntas que todos nos hacemos cuando nos enfrentamos por primera vez a la misión de conseguir la tarta más espectacular, exquisita y sorprendente del mundo…sobre todo si el es ÚNICO regalo que tu hijo te pide por su cumpleaños.

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Fabio cumplía 9 años y quería una celebración “como-Dios-manda”. Y es que el pobre nació en agosto. Vamos, que no sabía lo que era soplar la vela con sus colegas del cole. Si, ya sé que podría haberlo organizado a finales de junio, pero entre los exámenes finales de los mayores, que otras tres niñas de la clase celebran siempre su cumple en comandita (chollazo para sus madres), que con los calores de junio yo no tenía el concepto “cumple de Fabio” bien asimilado…y que, no nos engañemos, el perezón era máximo, pues eso, que la criatura nunca pudo celebrarlo “como-Dios-manda”. Y claro, pensé, a ver si el niño desarrolla un trauma infantil y cuando llegue a la adolescencia amenaza con un “Bowling for Columbine”…o yo qué sé, le da por decir que odia el día de su cumple, o que no es feliz por mi culpa.

Bueno, pues me armé de valor y le pregunté cómo quería celebrar su cumpleaños. Yo estaba preparada para oir carísimas propuestas: karts, boleras, patinaje sobre hielo, cine para treinta (con otros tantos paquetes de palomitas/bebidas/chuches). Pero no. Cuál no sería mi sorpresa cuando Fabio me dijo “yo lo que quiero es una tarta chula”. ¿Una tarta?…¡pues claro que tendrás una tarta ¡faltaría mássss!  ¿acaso nunca la has tenido? ¿cuándo has celebrado un cumpleaños sin tarta? A ver, ¿dónde te he clavado yo siempre las velitas para que las soplaras…? porque en un calabacín, no. ¿Acaso no te gusta la tarta que te hace mamá todos los años? (y yo cada vez más nerviosa) ¡¡¡ ¿¿¿Cómo que una tartaaaaa????!!!!

Puf…estaba perdiendo los nervios. ¿¿¿Una tarta??? ¿no quería una caja de Playmobil, un patinete, un juego de la Play…una DS…vamos, lo que cualquier niño normal pediría??? Pues no. UNA TARTA. Así que, sin querer extraer muchas conclusiones de aquella insólita petición por miedo a concluir que, en efecto, el niño estaba traumatizado, cambié el chip y puse mi cabeza en “modo tarta”…porque  claro, no podía ser una tarta cualquiera, la de siempre, esa de galletas Chiquilín- capa de chocolate- galletas- chocolate, no. Tenía que ser LA TARTA. Comencé a buscar en Google tartas personalizadas, pero como había millones, acoté la búsqueda introduciendo localidades cercanas a mi casa…y así es cómo encontré en Majadahonda esta maravilla: TARTAS CON ARTE . Sin palabras. Cuando les conté que lo único que quería Fabio de regalo de cumpleaños era una tarta “con algo del Barça”. Ellos se frotaron las manos y dijeron:”tranquila, que tu hijo se va a volver loco”. Pues bien, éste fue el resultado:

Los Ojos de Silvia Salgado Tarta Personalizada Barcelona

No imagináis su carita cuando la vio. Jamás pensé que una tarta pudiera obrar semejante efecto en él. Lástima de foto que no le saqué cuando entró en casa y la vio por primera vez. Ufff. Había merecido la pena. ¡Vaya que sí!

Los Ojos de Silvia Salgado Tarta Barcelona Detalle Costura

Hasta los pespuntes de las costuras. La “camiseta-tarta” tenía todos, absolutamente todos los detalles de una camiseta real, que por supuesto era el último modelo oficial del F.B.C

 

Los Ojos de Silvia Tarta Personalizada FCB

Y de la cara que pusieron los amiguitos de Fabio cuando vieron la tarta mejor no hablar. A-lu-ci-na-ron. Es más, pensaban que la tarta era de adorno y que muy mona la camiseta, sí, pero que “eso” no se comía. JA. La admiraron, se hicieron fotos con ellas, la tocaron para comprobar que no era tela, y SE LA ZAMPARON. La devoraron. Y yo les ayudé, claro. Rica no. Riquísima. Porque por dentro era de chocolate. Mmmmmm qué chocolateeeee. En fin. Que mereció la pena. Mucho. Y entendí por qué Fabio me había pedido una tarta como regalo de cumpleaños. En realidad era muy sencillo. En esa camiseta estaba todo: su pasión por el futbol, su foto, su recién estrenada edad y el gustazo de haberlo compartido con sus colegas. Toda una lección. Sí señor.

Author Silvia Salgado

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